Creedence Clearwater Revival – Bad Moon Rising
- ¿Sabes qué?
Como respuesta, una mirada que sonó entre indiferente y obligada.
- Que creo que esta vida empieza a merecer la pena.
Lanzó el cigarrillo al agua, se levantó de un salto y dejó a su amigo sentado al borde del puente donde tantas puestas de sol habían compartido. Comenzó a caminar en dirección contraria a casa, buscando con la mirada el extremo de la carretera que nunca había pisado y preguntándose qué habría en ese lado del mundo.
No más rutinas, no más explicaciones, no más recibos a fin de mes. No más novelas de aventuras ni sueños de una vida mejor que nunca llegaba. No más jugar a loterías en las que los ganadores se ven en la tele y no en la calle. Si él era el protagonista, nadie más iba a decidir qué dicen los próximos capítulos.
- ¡Mierda! Me he quedado sin tabaco…
Camino de vuelta atrás y otro anochecer sentado en el mismo sitio y con la misma compañía. Hoy, el tabaco. Ayer quién se acuerda, y mañana… Nadie sabe. Pero después de calcar la rutina que dicta el reloj, habrá tiempo para un nuevo sabesqué.
Y como respuesta, la misma mirada que suena entre indiferente y obligada.
