Elige un lugar de este planeta. Cualquiera, el primero que se te ocurra. Ése mismo.
Probablemente ellos ya estén allí.
Pocos sitios en este mundo se han salvado de ser devorados por la plaga. Ni en la montaña más alta ni en el valle más profundo, ni en el lugar más frío ni en el más inhóspito. Allí tampoco estarás a salvo. No intentes huir, es tarde. Ya han llegado.
La plaga lo arrasa todo. Sólo piensan en sí mismos, no les importa nadie más y exprimen todo lo que encuentran en la zona. Cualquier intento por arreglar sus destrozos es casi peor que la propia enfermedad. Nadie puede frenarles. Tan sólo ellos mismos. Por desgracia no son capaces, nunca lo han sido y jamás lo serán.
Son auténticos devoradores. No tienen freno ni límite. Siempre buscan cosas nuevas, lugares nuevos, víctimas nuevas.
La próxima tiene nombre y apellidos. La siguiente está por llegar.

Elige un lugar de este planeta. Cualquiera, el primero que se te ocurra. Ése mismo.
Probablemente nosotros ya estemos allí.