Dicen que trabajar de noche y dormir de día provoca cambios de humor e irritabilidad en las personas que viven con esos turnos.
Y dicen que la música amansa a las fieras. Probemos a poner una canción.
Espectáculos de Ruido – M-Clan
Todos sabemos que de noche cualquier sonido se convierte en un estruendo. Que si te levantas para ir al baño, tirar de la cadena puede despertar a media casa. Que la tele se pone bajita y la música esta prácticamente prohibida.
Cuando sale el sol, se levanta la veda.
Y entonces, la vecina del segundo puede empezar a escuchar la radio a todo volumen, porque está medio sorda. Las tuberías comienzan a sonar porque ya les llega trabajo desde todos los baños y cocinas del edificio. Portazo. El “buenos días” da paso a una discusión sobre quién tiene que bajar al perro esa mañana. Alguien vacía un lavavajillas amontonando platos sin cuidado. El teléfono empieza a sonar una, y otra, y otra vez. Hora de pasar la aspiradora. Otro portazo. Tengo un cuadro que me apetece cambiar de sitio y creo que ha llegado el momento. Y como no ensaye la canción con la flauta, el profesor de música me va a cascar un cero como una catedral.
Al levantarte, siempre se escuchan las mismas palabras: “Tienes mala cara“. Y si te despiertas antes de tiempo, la pregunta es inevitable: “¿Por qué no sigues durmiendo?“.
Y en ese momento uno se muerde la lengua para no contestar… “Porque tú no me dejas, (añada Usted aquí su insulto favorito)“.
Porque trabajar de noche y dormir de día no provoca cambios de humor ni irritabilidad. Eso lo provoca no dormir, directamente. Y la música amansará a las fieras, pero a un servidor esta sinfonía de ruidos y golpes le provoca una mala leche incontenible. Y lo peor de todo es que nadie se atreve a firmarla.
Archivado bajo: General | Etiquetado: día, dormir, humor, irritabilidad, noche, ruidos, sonido, trabajo
Me encanta esa canción.
Así me gusta, que abras tu ventana…